HEXAGRAMA EDITORES Es una editorial conformada por un equipo interdisciplinario de larga trayectoria y un stock de publicaciones de impacto en el mundo editorial. Actualmente suma alrededor de 150 obras entre libros de lujo, rústicos y colecciones, así como un amplio fondo de publicaciones universitarias y académicas, de las cuales un premio nacional, dos reconocimientos a la calidad y varios best seller por ventas durante 17 años consecutivos. Cuenta con 15 años de trabajo periodístico en los medios más relevantes de Colombia y gran despliegue de ventas tanto de sus libros como de revistas en España y América Latina. Equipo estructural de Hexagrama Editores:
BERNARDA RODRÍGUEZ Comunicadora social: autora de temas sobre infancia y adolescencia, editora de textos, gestora de producto editorial virtual e impreso.
CLAUDIA ACUÑA
Diseñadora gráfica: creativa de concepto gráfico, diagramadora, gestora de imagen corporativa y publicitaria, ilustradora.
ANDRÉS LONDOÑO
Filósofo: autor de ensayos y reseñas literarias, editor de textos académicos, investigador en áreas de humanidades, artes y ciencias sociales, corrector de estilo, traductor de inglés y francés.
Este libro es una mirada nueva al paisaje, la flora, la fauna y la cultura de Colombia. Un recorrido minucioso por el exuberante y barroco paisaje, pródigo en recursos todavía inexplorados, y también una muestra de lo que “el alma nacional” delineacotidianamente para expresarse, inflamar sus talentos y abrir las compuertas del porvenir.
Dividida en capítulos apasionantes, esta edición no se acoge al ordenamiento geográfico convencional. Le apuesta a grandes bloques temáticos, entre los que encontramos la idiosincrasia de las gentes, nuestra galería de sabores culinarios, el proceso de crecimiento de las ciudades, los diversos deportes extremos, las travesías ecoturísticas y el legado de los pueblos indígenas, entre otros, que reflejan de manera amplia y completa lo que es hoy Colombia. Entre los seis autores de los textos destaca la pluma de la antropóloga Gloria Triana y del gran experto en gastronomía Lácydes Moreno, precedidos por la presentación de Andrés Londoño.
Después de leerlo y admirarlo queda el sabor del optimismo: este libro de lujo recoge la esencia de nuestro rostro, cuyo signo fecundo es una diversidad que no se repite sino en muy pocos lugares del universo, y que nos convierte en un arsenal sobre el que, de manera creciente, reposa el interés del mundo entero.
Nueve fotógrafos, maestros en el arte de deambular por la geografía colombiana, capturan en hermosísimas imágenes la esencia de toda esa riqueza y multiplicidad, dejándonos la certeza de que todos los colores y matices están aquí, desde los más clásicos hasta muchos que constituyen furibunda novedad.
País Colombia sorprende, emociona, llama a indagar y deja una sensación de maravilla e inusual travesía.
CONTENIDO Presentación; Colombia, gentes e idiosincrasias; Sabores criollos; La construcción de lo urbano; Empresa líder; Extremo al natural; Travesía ecoturística; Pueblos indígenas, expresión de multiculturalidad. “Pasajes”: Encantados; Rostros; Playas; Miradas.
Flora y fauna En Colombia existe el 10% de flora y fauna del planeta, a pesar de que su extensión geográfica no alcanza el 1% de la tierra. Es el más rico del mundo en orquídeas y palmeras. Una de cada cinco especies de aves habita en el territorio colombiano, pues posee 1.754 especies que representan el 19,4% de la avifauna mundial. Es el segundo país más rico en flora con 49 mil especies.
En el ámbito mundial ocupa el segundo lugar en diversidad de anfibios y el tercero en reptiles. Segundo en la variedad de primates (27) y líder en población de peces. Son 26 zonas de vida con sorprendente variedad climática que abarcan todas las altitudes: litoral, llanura, selva, montaña y nevados.
Toda esta riqueza representada en biodiversidad, en hidrocarburos, en minerales, en recursos forestales y en recursos pesqueros están siendo explotados y sacados del país por Estados foráneos que desangran las tierras colombianas, sin que haya controles por parte del gobierno nacional, generando situaciones de pobreza, desempleo y violencia.
Esta riqueza también explica en gran parte los factores del conflicto armado interno, que involucra de manera directa a los grupos étnicos. Los grupos armados tratan de controlar y apoderarse de estos recursos, desplazando, torturando y asesinando a los pueblos indígenas, afrocolombianos y campesinos que sólo piden que se les saque del conflicto.
Colombia, catalogado como uno de los países de más riqueza hídrica, cuenta con los principales sistemas del continente y las áreas de mayor prioridad de conservación en el mundo: la selva amazónica, la sabana de la Orinoquía, la Cordillera de los Andes, la región biogeográfica del Chocó sobre el litoral Pacífico, y la riqueza de arrecifes coralinos, manglares y pastos marinos de los océanos Pacífico y Atlántico.
En todo su territorio, el país tiene 36 Parques Nacionales Naturales, nueve Santuarios de Fauna y Flora, dos Reservas Naturales, un Área Única y una Vía Parque. Colombia es el país de mayor biodiversidad de aves en el mundo (1.817 especies) y también es el primero en diversidad de anfibios con unas 600 especies. Posee además, la mayor concentración de especies de orquídeas y de murciélagos y ocupa el segundo lugar en diversidad de peces (cerca de 3.200 especies) y en angioespecies (unas 55 mil plantas superiores con flor).
Pueblos indígenas La población colombiana es mayoritariamente mestiza, mezcla de españoles y sus descendientes con indígenas y afrodescendientes. Según el último censo, la población indígena, conformada por 84 pueblos, llega a 702 mil habitantes, aunque entre las organizaciones nacionales y regionales indígenas se sostiene que la población sobrepasa el millón de personas; la afrocolombiana 10,5 millones; el pueblo gitano 8 mil; y el pueblo raizal 25 mil personas. Es decir, los grupos étnicos representan un poco más del 26% de la población total del país, que según el mismo censo de 1996 se estima en 44 millones. Esta diversidad étnica contribuye a darle a Colombia una extraordinaria riqueza en manifestaciones folclóricas, culturales y sociales, reconocida y protegida por los artículos 7 y 8 de la Constitución Política.
Las comunidades indígenas más grandes en Colombia son hoy los paeces, que habitan el departamento del Cauca, y los wayúu, ubicados en la Guajira. Los departamentos con mayor número de poblaciones indígenas asentadas son Amazonas, con 22, Vaupés, con 19 y Guaviare, con 12.
En el pasado quedaron enterradas las culturas indígenas de los chibchas, los taironas, los sinúez, los pijaos, los quimbaya, los muicas y los calima, entre otros. Algunos vestigios de estos grupos indígenas precolombinos se encuentran en los sitios arqueológicos de San Agustín, en el Huila, y Tierradentro, en el Cauca. Allí, como en otros hallazgos arqueológicos, se aprecian las costumbres indígenas prehispánicas, sus actividades sociales, el desarrollo de la cerámica y la orfebrería, notable en los utensilios de uso cotidiano. También hay vestigios del desarrollo arquitectónico alcanzado, de sus creencias religiosas y hasta su forma de concebir la muerte.
Con la Constitución de 1991 se establece como idioma oficial el castellano, pero aceptando que las lenguas y dialectos de los grupos étnicos son también oficiales en sus territorios. Por lo mismo, la Constitución establece que la enseñanza que se imparta en las comunidades étnicas con tradiciones lingüísticas propias debe ser bilingüe. Los 84 pueblos indígenas hablan 64 lenguas con estructuras lingüísticas y gramaticales distintas; y los pueblos gitano y raizal también poseen y manejan su propia lengua. Hay más de 300 formas de dialectos.
Para el caso de los pueblos indígenas, las principales familias lingüísticas son: arawac, como el wayúu, curripaco, achagua, piapoco, tariano, cabiyarí y yucuba; caribe como el yuco y carijona; chibcha como el uwa, wiwa, arhuaco y cogui; guahibo como el cuiba, hitnu y sicuani; tucano orienal como el macuna, tanimuca, yurutí, cubeo y desano; tucano occidental como el siona y koreguaje; witoto como el ocaina; chocó como el emberá y wounana; saliva piaroa; macú pinave como nukak; barbacoa como el awa.
Hay comunidades de lenguas de la familia quechua como el inga y tupi guaraní como el cocama; bora como el miraña. También hay familias lingüísticas independientes como el andoque, cofán, guambiano, kamsá, paez, yagua y ticuna.
Los resguardos Colombia está constituido por 32 departamentos que alojan a los 567 resguardos indígenas reconocidos y los 80 territorios colectivos afrocolombianos reconocidos y adjudicados por el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora). En proceso de trámite están 89 territorios más, incluyendo islas e islotes del mar Pacífico y Caribe.
El resguardo indígena es una institución legal y sociopolítica de origen colonial y de carácter especial, conformada por una comunidad o parcialidad indígena que, con un título de propiedad comunitaria, posee su territorio y se rige para su manejo. En su ámbito interno el resguardo se rige por una organización ajustada al fuero indígena, es decir, con pautas y tradiciones culturales propias.
La división de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior registra un total de 567 resguardos en el territorio nacional, con una extensión aproximada de 36.500.416 hectáreas, que albergan una población cercana a 800.271 personas, en 67.503 familias.
Gastronomía De acuerdo con las palabras de Lácydes Moreno, experto en gastronomía colombiana, y autor del texto de este libro de lujo sobre la culinaria colombiana, la nuestra obedece a la coincidencia de factores étnicos que le dan precisamente el talante por su mestizaje.
En el norte de Colombia se utilizan los mismos o muy parecidos ingredientes de las Antillas, pero con un tono propio, de modo que la culinaria es la de más matices o variedades de las nuestras, rica en todas sus variaciones creativas con el mestizaje en el subfondo. Esta gastronomía se extiende al norte de nuestra costa Caribe, la alta y baja Guajira. Son constantes en ella el maíz, todos los productos marinos, los vegetales y frutos nativos y los tubérculos, especialmente la yuca. La cocina cartagenera se diferencia de la del Caribe por la amplia gama de platos y la originalidad al preparar muchos de ellos.
Por su parte, los cordobeses tienen su particular forma de preparar los productos de sus ríos y ciénagas, el bocachico ahumado para la sopa de mandinga, el bocachico arrollado y guisado o el cubierto a la sinuana son algunos ejemplos. La comida del altiplano cundiboyacense se inspira en el legado social muisca, entre otros. Allí los tubérculos y raíces milenarios son los ingredientes principales.
En la gastronomía del pueblo antioqueño reinan los tubérculos y granos, dentro de los que se destacan el maíz pilao y el blanco y, por supuesto, el fríjol, que forma parte de ladieta diaria de los paisas, con sus famosas arepas y bandejas. La comida de los Santanderes, Boyacá y Cundinamarca y, por supuesto, la de Bogotá, también obedece a una suerte de mezcla entre los productos nativos y foráneos…
Así, Santander del sur es famoso por la arepa chicharrona, el mute, tubérculos, granos y panza, más castizamente llamada mondongo. También las hayacas, la carne oreada, el cabrito asado, el ajiaco de plátano y la infaltable pepitoria.
En Boyacá son comunes los exquisitos cuchucos, como el de trigo con espinazo; la mazamorra chiquita, la changua; el mute y la gallina india, así como la papa salada y cantidad de sopas. Bogotá se caracteriza por su famoso ajiaco santafereño, mezcla deliciosa de papas, hierbas y pollo.
En ciudades como Popayán es común encontrar la suculenta sopa de tortilla con papa guata, el aliño de cebolla y otros vegetales, y las tortillas partidas en dos o cuatro partes iguales. La costa del Pacífico es rica en la sazón de hervidos, guisos y arroces con énfasis en el plátano. También es conocida por la sopa de lentejas con pescado ahumado, y la sopa de pianagua que además de plátanos y papa lleva leche de coco.